El verano tiene una forma especial de cambiar nuestra manera de comer. A medida que suben las temperaturas, solemos buscar helados, bebidas frías, frutas frescas y otros alimentos refrescantes. Desafortunadamente, muchos de los antojos más populares del verano contienen grandes cantidades de azúcares añadidos e ingredientes altamente procesados, lo que puede dar la impresión de que disfrutar de los sabores de la temporada significa dejar de lado los hábitos saludables. Afortunadamente, con unos pocos ingredientes bien elegidos, muchos postres de verano pueden ofrecer mucho más que frescura, aportando nutrientes importantes sin dejar de ser deliciosos.
Helados y postres congelados
El helado es uno de los postres más queridos del verano, pero muchas versiones comerciales contienen grandes cantidades de azúcar añadida e ingredientes altamente procesados. Preparar postres congelados en casa te permite disfrutar de la misma textura cremosa y refrescante, con ingredientes que realmente aporten valor nutricional.
Bases cremosas como el yogur griego, el queso cottage, la leche de coco y los anacardos combinan perfectamente con frutas congeladas, que aportan dulzor natural, color vibrante y nutrientes beneficiosos. Incorporar polvos ricos en nutrientes, como la proteína de sacha inchi, el cacao rico en antioxidantes o el camu camu, naturalmente rico en vitamina C, es una forma sencilla de preparar postres congelados igual de refrescantes, pero también más saciantes y nutritivos.
Este helado de lúcuma y anacardos, helado proteico de mantequilla de maní con sacha inchi, helado de fresa con camu camu y helado de acaí con fresas y requesón son perfectos para refrescarte durante el verano.
Postres sin horno
Los postres sin horno son otro clásico del verano, ya que ofrecen toda la dulzura y cremosidad de los postres tradicionales sin necesidad de encender el horno. Además, las versiones caseras facilitan sustituir ingredientes refinados por alternativas más nutritivas que aportan tanto sabor como valor nutricional.
Utilizar bases ricas en nutrientes, como tofu, yogur griego o queso cottage, permite obtener texturas cremosas y agradables para pudines y mousses. Añadir fruta fresca proporciona dulzor natural, color y nutrientes beneficiosos, mientras que ingredientes como quinua crispies, amaranto pop, frutos secos y semillas de sacha inchi aportan más sabor, textura y nutrientes esenciales, convirtiendo los postres favoritos del verano en opciones más nutritivas.
Este pudín de cañihua con fresas y crema, barras de chocolate con maca y avellanas, bocadillos de granola con chocolate y amaranto pop y pudín de mango con lúcuma son opciones ideales para disfrutar durante todo el verano.
Bebidas refrescantes para el verano
Cuando hace calor, es natural buscar bebidas frías y refrescantes. Sin embargo, muchas de las opciones más populares contienen grandes cantidades de azúcares añadidos, que aportan calorías extra sin ofrecer mucho valor nutricional.1 Prepararlas en casa te permite combatir el calor mientras eliges ingredientes más saludables que nutren tu organismo.
Para mantenerte hidratado cada día, puedes aromatizar el agua con hierbas, frutas o vegetales para hacerla más agradable. Cuando buscas algo más especial, los smoothies, los jugos naturales y las bebidas heladas preparadas con infusiones de hierbas, como hojas de guanábana o cedrón, son excelentes alternativas a las gaseosas.
Este batido de kéfir con fresas y camu camu, limonada con hojas de estevia, jugo de maca y mojito sin alcohol de té de ortiga son deliciosas opciones para mantenerte fresco durante toda la temporada.
Fruta fresca con un toque especial
En su punto máximo de sabor durante el verano, la fruta fresca es una de las formas favoritas de refrescarse en los días soleados. Con unos pocos ingredientes adicionales, un simple plato de fruta puede convertirse en una opción aún más saciante y nutricionalmente completa.
Servir frutas como arándanos y fresas sobre una base rica en proteína, como yogur griego, aporta un extra de nutrientes, especialmente si se mezcla con lúcuma, aguaje o camu camu en polvo. Espolvorear una ensalada de frutas con granos andinos inflados, como quinua, amaranto o cañihua, no requiere mayor esfuerzol y añade fibra, proteína y una textura deliciosa.
Este banana split saludable con amaranto pop y ensalada de frutas con quinua crocante son formas deliciosas de disfrutar los mejores sabores del verano.
Aprovechar mejor tus comidas favoritas del verano no significa convertir cada postre en un alimento saludable. Se trata simplemente de reconocer que pequeños cambios en los ingredientes pueden aportar un mayor valor nutricional a alimentos que ya disfrutas. Ya sea añadiendo proteína a un helado, fibra a un plato de fruta o sustituyendo bebidas azucaradas por alternativas más naturales, los pequeños cambios pueden hacer que tus antojos del verano aporten mucho más.